Coche en una inundación

Las inundaciones

Inicio » Geografía Física » Las inundaciones

La mayor parte de las inundaciones se producen porque llueve excesivamente en un período demasiado corto. Pero la gravedad de una inundación está además determinada por algunos otros factores: la situación del terreno, la naturaleza de la superficie, la cantidad de agua que existiese ya en el suelo y si éste está o no congelado. Entre las más graves se encuentran las «inundaciones repentinas», posibles cuando en un área relativamente pequeña y en un espacio de tiempo muy breve una tormenta descarga gran cantidad de lluvia. Las inundaciones repentinas son acontecimientos raros, pero que pueden suceder en cualquier lugar, incluso en los desiertos más secos. En Calama, Chile, no había llovido en más de 400 años y el 10 de febrero de 1972 sufrió una torrencial tempestad de lluvia, causante de inundaciones catastróficas y cientos de desprendimientos.

Tormentas repentinas

Los ríos y los desagües pueden dar abasto durante los acontecimientos normales pero, con frecuencia, no durante los excepcionales. Incluso en las ciudades donde las tormentas son habituales y los desagües están construidos para soportar las avenidas, una super tormenta repentina resultará demasiado. Los desagües desbordados y los torrentes de agua causan grandes daños, incluso pérdidas de vidas. Los efectos de una inundación repentina son todavía peores en un terreno montañoso, donde los estrechos barrancos y valles canalizan el caudal de la crecida, a menudo con resultados devastadores. Una de estas tormentas azotó el Gran Cañón Thompson, en Colorado, el 31 de julio de 1976, descargando en esta área 250 milímetros de agua, más de la mitad del promedio normal en un año, en unas pocas horas. El agua irrumpió en el cañón, barrió las carreteras, los edificios, los coches y el ganado. Fueron rescatadas alrededor de mil personas por medio de helicópteros; más tarde se recuperaron 139 cadáveres entre el fango y las ruinas.

Inundación
Inundación

Causas de inundaciones

Normalmente los sistemas grandes de bajas presiones de movimiento lento son los responsables de las grandes tormentas. Las tormentas tropicales son las principales productoras de lluvias copiosas, pero incluso los sistemas de bajas presiones de las regiones templadas pueden ocasionar alguna vez largos períodos de lluvias torrenciales capaces de producir inundaciones.
Las inundaciones son consecuencia de las abundantes lluvias caídas de los fuertes vientos cálidos que producen el deshielo de la nieve.

Consecuencias de las inundaciones

Las inundaciones causan sufrimientos, destrucción y penuria todos los años incluso en zonas donde acontecen regularmente y constituyen un rasgo «normal» de la estación de lluvias. Aunque mucha gente piensa en las inundaciones en términos meteorológicos —el resultado de demasiada lluvia en un período de tiempo muy corto—, técnicamente las inundaciones se clasifican como fenómenos hidrológicos, asociados con el movimiento del agua sobre la tierra.